El diseño gráfico, la estética y prestaciones visibles de un sitio web hacia el público, son sólo una parte de la estructura total del mismo. Hay complejas funciones y acciones que se ponen en movimiento detrás de cada solicitud que se realiza en esa cara visible. Renovar contenidos y actualizar las prestaciones que dan eficiencia, hacen a la utilidad misma de un sitio.
Por otra parte y muy importante de considerar, es que desde hace un tiempo la web se ha convertido en el escenario de una lucha silenciosa. El número de intentos por vulnerar la privacidad de los sitios sigue en incremento. Esto hace que mantener las actualizaciones de seguridad se hayan vuelto una rutina necesaria, regular y sostenida en el tiempo.
Ante dichos riesgos y para frenar esta escalada se hace necesaria una revisión periódica de mantenimiento sobre los sitios.
Desde Abril de 2015, Google dio preferencia en sus índices, a los sitios optimizados para ser navegados a través de dispositivos móviles. Esto generó cambios en la manera de estructurar los entornos gráficos y las tecnologías que les dan soporte.
Se verifica la reputación y el estado de seguridad de su sitio web.
Muchos sitios se piratean e infectan mucho antes de que el propietario del sitio sepa que algo ha sucedido. Esto a menudo lleva a los sitios a aparecer enlistados por los navegadores populares como Firefox y Chrome como conteniendo programas maliciosos, con el consiguiente costo de clientes potenciales, afectando la reputación de su marca y nuy probablemente, ventas.